Existen 7 poderes universales que nos pueden afectar mental, emocional y espiritualmente. Estas leyes no se pueden anular ni cambiar, por ello, es fundamental actuar en correspondencia, para poder estar en armonía y lograr ser quien realmente deseamos ser. Cada uno de nosotros las percibe de forma diferente, pero siempre podremos sentir cuando alguno de estos poderes no está en equilibrio.

Las 7 leyes o poderes gobiernan todo lo que nos rodea, por ello hoy os queremos explicar qué son y cómo podemos utilizarlas en nuestro favor.
Todo a nuestro alrededor es consciencia, el resultado visible de lo que inicialmente era un pensamiento hasta que se convirtió en realidad. Es la ley principal, ya que nos permite hacer uso de las otras leyes. ¿Cómo usarla en tu favor? Para crear o lograr algo primero debes crearlo y hacerlo realidad en tus pensamientos. Por ello es importante que nuestros pensamientos y nuestras acciones estén en total concordancia.
Lo que nosotros generamos o proyectamos atrae energías similares o idénticas a las que estamos emitiendo. Así es como nuestros pensamientos positivos o negativos influyen en lo que sucede en nuestro entorno. ¿Cómo utilizarla? Cada pensamiento y emoción afecta en nuestra aura, por ello es importante controlar como interactúan nuestros pensamientos positivos y negativos. Si conocemos lo que deseamos y merecemos podremos dominar nuestro poder de atracción.
Toda la materia tiene una vibración o energía particular. Hay dos polos de vibración: el espíritu en un extremo y la materia en el otro, y entre ellos hay infinidad de niveles de vibración. Cuando estamos tristes o enfadados tenemos una vibración baja, y cuando estamos contentos la tenemos alta. Para usar esta ley a nuestro favor, debemos vibrar en la misma frecuencia de aquello que deseamos, es decir, tener una actitud interna abierta para elevarnos a la frecuencia con la que nos queramos alinear.
Todo es dual, todo tiene su opuesto, sus dos caras, pero estos polos acaban uniéndose y se consideran lo mismo. Por ejemplo, podemos cambiar la polaridad de una emoción y elegir transmutar lo negativo en algo positivo. Podemos usar este poder tratando de encontrar lo bueno o positivo de situaciones que inicialmente las consideramos negativas, es decir, transmutando nuestra energía.
Todo fluye, sube, baja o oscila. Cuando algo llega a la cúspide, el propio movimiento lo lleva en sentido contrario. Ahí es cuando los seres humanos encontramos la capacidad de sanar. Sabiendo que cuando llegamos a sentirnos mal, seremos capaces de volver a sentirnos bien. Cuando trabajamos duro necesitamos parar y descansar. Lo importante es moverse a tu propio ritmo, y no ajustarse al movimiento de los demás.
La sexta ley establece que cada causa tiene un efecto y todo efecto tiene una causa. Cuando detectamos algo de nuestra vida que no nos gusta podemos buscar su causa. Cuando conocemos realmente el funcionamiento de esta ley, podemos utilizarla en nuestro beneficio, sabiendo que todo aquello que hacemos o pensamos hoy, tendrá su consecuencia mañana. Por ello, con nuestras acciones podemos protegernos de aquello que no deseamos que llegue.
Todo en el universo contiene energías femeninas y masculinas. Cada una de estas energías tiene unas características concretas: energías protectoras y de vitalidad para lo femenino; y progresivas y exploradoras para lo masculino. Lo importante es poder integrar ambas energías en nosotros mismos, ya que de esta forma podremos alcanzar en nuestra plenitud lo que deseamos crear.
Nuestros clientes confían en nosotros
Opiniones de nuestros clientes
Recibe nuestras novedades